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CONOCE ALGUIEN EL AMOR - Francisco Villaespesa

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POEMA CONOCE ALGUIEN EL AMOR
- Francisco Villaespesa -

¿Conoce alguien el amor?
¡El amor es un sueño sin fin!
Es como un lánguido sopor
entre las flores de un jardín...
¿Conoce alguien el amor?

Es un anhelo misterioso
que al labio hace suspirar,
torna al cobarde en valeroso
y al más valiente hace temblar;

es un perfume embriagador
que deja pálida la faz;
es la palmera de la paz
en los desiertos del dolor...
¿Conoce alguien el amor?

Es una senda florecida,
es un licor que hace olvidar
todas las glorias de la vida,
menos la gloria del amar...

Es paz en medio de la guerra.
Fundirse en uno siendo dos...
¡La única dicha que en la tierra
a los creyentes les da Dios!

Quedarse inmóvil y cerrar
los ojos para mejor ver;
y bajo un beso adormecer...,
y bajo un beso despertar...

Es un fulgor que hace cegar.
¡Es como un huerto todo en flor
que nos convida a reposar!
¿Conoce alguien el amor?
¡Todos conocen el amor!

El amor es como un jardín
envenenado de dolor...,
donde el dolor no tiene fin.
¡Todos conocen el amor!

Es como un áspid venenoso
que siempre sabe emponzoñar
al noble pecho generoso
donde le quieran alentar.

Al más leal traidor,
es la ceguera del abismo
y la ilusión del espejismo...
en los desiertos del dolor.
¡Todos conocen el amor!

¡Es laberinto sin salida
es una ola de pesar
que nos arroja de la vida
como los náufragos del mar!

Provocación de toda guerra...,
sufrir en uno las de dos...
¡La mayor pena que en la tierra
a los creyentes les da Dios!

Es un perpetuo agonizar,
un alarido, un estertor,
que hace al más santo blasfemar...
¡Todos conocen el amor!
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EL ZORRO PAGADO CON SU MISMA MONEDA - Geoffrey Chaucer

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RESUMEN DEL CUENTO "EL ZORRO PAGADO CON SU MISMA MONEDA"
- Geoffrey Chaucer -
Argumento de "El Zorro pagado con su misma moneda", libro de Geoffrey Chaucer.

Erase una vez una pobre viuda que vivía en una casa en cuyo reducido patio tenia un arrogante gallo llamado Chantecler. 

Una mañana despertó éste sobresaltado y contó a su compañera Pertelot la horrible pesadilla que había tenido, y en la que un animal parecido a un perro de caza le había estado amenazando continuamente. La señora Pertelot rióse de los imaginarios temores de su señor Chantecler.

-Eso es -dijo- resultado de una indigestión, y para combatirla debes tomar alguna medicina.

Mientras Chantecler iba enumerando historias de pesadillas, que luego habían resultado verdad, miraba fijamente a la cara de la señora Pertelot, y viéndola palidecer, convinieron en cambiar de conversación. 

Como había ya salido el sol, bajó Chantecler de su percha y dio varias vueltas alrededor del patio, como haría un león en su jaula, cloqueando cada vez que encontraba un grano de maíz.

Pero un día, mientras se paseaba arrogantemente e iba cantando por el patio bañado de sol, quedóse pasmado al contemplar un zorro que se había metido allí la noche anterior y se había escondido en un lecho de hierbas. 

Recordó entonces Chantecler su pesadilla y quiso huir, pero el zorro, dirigiéndose a él, dijole:

-¡Ay, gentil señor!; ¿por qué querías marcharte? No temas, que soy tu amigo. Vine solamente para oirte cantar, pues posees una voz tan dulce como la de los propios ángeles. 

Tu padre y tu madre han estado en mi casa y jamás oí a nadie, excepto a ti, cantar tan admirablemente como tu padre. Oigamos, pues, ahora si ores capaz de imitarlo.

Orgulloso Chantecler por las observaciones del astuto zorro, irguióse cuanto pudo, alargó el cuello, cerró los ojos y comenzó a cantar con toda la fuerza de sus pulmones.

En ese momento, el zorro, dando un salto, lo asió por el cuello y huyó con su presa hacia el bosque. La alarma que produjeron los gritos de la señora Pertelot y las demás gallinas, hizo que la viuda y sus hijas saliesen de la casa para enterarse de lo que ocurría, y viendo que el caso era grave, llamaron a los vecinos, quienes se unieron a ellas para dar caza al zorro. 

Jamás había aquella buena gente trabajado tanto como el rato que dedicaron a la caza del zorro y de Chantecler. 

Y mientras iba éste tendido y sin amparo en el lomo del zorro, ocurriósele al gallo un plan para fugarse.

-Querido señor mío -dijo a su raptor-, si yo estuviese en su lugar me volvería hacia aquellos orgullosos de allá abajo y les diría: 

“Ahora estoy cerca del bosque, el gallo se quedará en 61, y yo me lo podré comer cuando se me antoje, por más que hagáis para impedirlo”.

-Razón tienes que te sobra -contestó el zorro-; eso haré.

Y mientras hablaba, escapóse el gallo, yendo de un rápido vuelo a posarse en la rama de un árbol, fuera del alcance del zorro. Púsose éste a gritar diciendo que sentía muchísimo haber asustado al pobre gallo.

-Hícelo -decía- con la más sana intención; y si Chantecler tuviese la bondad de bajar del árbol, le contaría por qué he obrado de esa suerte.

Replicóle Chantecler que ya lo había engañado una vez. y que no lograría engañarlo de nuevo. Y así el astuto zorro fue pagado con su misma moneda: con adulación.
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UN ADIOS ANUNCIADO - Gian Franco Pagliaro

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 POEMA UN ADIOS ANUNCIADO 
- Gian Franco Pagliaro

Me imagino que cuando todo pase
y pasará,
cuando tú y por supuesto yo
recordemos sin amarguras sin remordimientos,
con una dulce nostalgia lo que todavía sentimos,

lo que nos hemos propuesto no sentir más,
lo que finalmente dejaremos de sentir,
porque está mal y si está mal causa malestar,
como un dolor de cabeza, como una culpa...
para ti más que para mí, quiero que lo sepas.

En fin, cuando después de todo lo bueno
que nos pueda pasar en este mundo
y tanto tú como yo con nuestras vidas rehechas,
lejos de nuestras vidas nos volvamos a ver,

estoy seguro de eso, en una calle cualquiera,
en un café, en la parada de un taxi,
a la salida de un banco o en un supermercado.

Seguramente nos miraremos sorprendidos,
y no sabremos qué decirnos,
si darnos un beso o darnos la mano como dos viejos amigos.

Te preguntaré si tienes tiempo, te invitaré a un bar.
Te diré que estás más linda que nunca,
que yo tenía razón,
 que los años iban a resaltar tu sensualidad

y tú me dirás, para no herirme,
que no he cambiado tanto.
Y luego me preguntarás por los chicos, por mi esposa,
y yo te preguntaré si te has casado,

y finalmente antes de despedirnos,
con toda la franqueza que siempre me cuestionasté,
con toda la sinceridad que nunca te convenció,
voy a decirte una vez más, lo que jamás me creíste:

Nunca amé a nadie como a ti, como tú nunca nadie me amó...
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TOP 100 POEMAS

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RESUMEN DE ORESTES - Euripides

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RESUMEN DE LA OBRA LITERARIA "ORESTES "
 - Euripides -
Argumento de "Orestes", libro de Euripides.
La obra Orestes es la historia de un loco que acapara las atrocidades cometidas.

Tras matar a su madre, Orestes, que aparece tendido en el suelo ante el palacio real de Argos, lleva ya seis días sin probar bocado y tiene arrebatos de locura por causa de las erinis.

Los dos hermanos esperan la sentencia de los Argidos respecto al matricidio. Electra dialoga con Helena que acaba de regresar de Troya.

Orestes habla con su hermana, después, tiene horribles visiones y le pide ayuda.

En el episodio siguiente. Menelao llega desde Troya, y Orestes le explica lo ocurrido. Viene Tingareo, abuelo de Orestes, mas aunque tiene por impías a sus hijas y considera justa la muerte de Clitemnestra, piensa que jamás debería haberla matarlo Orestes.

Este se defiende: sin padre no podrían hacer un hijo, luego hizo bien en castigar la muerte de su progenitor, pero, además, Apolo le ordeno hacerlo. 

Tindareo se excita, amenaza a Orestes e impide a Menelao que le preste ayuda alguna.

Pilades en cambio, apoya a Orestes en todo el mensajero cuenta en el episodio tercero, lo decidido por la asamblea Arjiva: en tal día Orestes y Electra dejan la vida por propia mano.

Sigue la monodia en donde Electra deplora su en fausto destino. Hablan entre sí Electra, Orestes y Pilares, este quisiera dar la vida por su amigo. 

Luego, los tres planean la muerte de Helena, causante de todos los males.

El éxodo es bastante extenso. Primero, esta capturada el Hermione; después, un eunuco frígido canta, a modo de mensajero, lo acaecido en palacio, usando un lenguaje colorista y exótico: Helena se convirtió en invisible y se desapareció.

Cuando Menelao acude con refuerzos, aparecen en el terrado del palacio Orestes, que amenaza a Ermione con su espada, y Pilades portador de una antorcha.

Rendido Menelao, Orestes, contra lo esperado, manada a Electra y Pilades prensa fuego a la mansión.
En el instante supremo, aparece, como deus ex machina Apolo con Helena a su lado, milagrosamente a salvo: esta ira al cielo; Orestes una vez absuelto se casara con Hermione y Pilades con Helena“.
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